- Medicación adicional: Por ejemplo, si mi hijo es asmático y durante esos días necesitara Ventolín, he de llevar el Ventolín que haya sacado de la farmacia con receta.
- Si a mi hijo no le gusta la comida del hospital, tendré que prever alguna solución temporal: algún supermercado cercano, coger comida de casa que sé que a mi hijo le gusta...
- Si se queda con hambre con la comida del hospital, algo similar. Yo bajé un par de veces a comprar natillas a la cafetería del hospital, por ejemplo.
- Si es época de frío, prever un batín para poner encima del pijama, que es de tela y fino.
- Coger zapatillas de ir por casa o calzado cómodo para que puedan pasear por el hospital que les va bien para su recuperación.
- Juguetes, sí serán necesarios para hacer la estancia más amena.
- Chupetes, dependerá de la intervención que le vayan a realizar y de lo que diga el cirujano.
- Pañales, si aún lleva, habrá que coger. Y toallitas. Los lavan todos los días allí en la cuna/cama. No los duchan.
La comida de los niños en el hospital suele estar triturada, tipo purés, y fría. Aunque sea el mes de Enero. Esto es así para evitar que un trozo de comida se meta entre los puntos, en la herida. Y porque el frío favorece la cicatrización.
Si son pequeños les pondrán unos manguitos para evitar que se lleven las manos a la boca. En realidad están hechos con palos de madera (depresores) como los que el pediatra mete en su boca para ve si hay infección cuando están constipados por ejemplo, y pegados con esparadrapo de tela.
El día de la intervención es sin duda el peor. Y el siguiente un poquito menos. Y al tercero ya empiezas a olvidarte porque los ves tan bien que no piensas que los han operado hace 2 días.
Llevan vías para goteros (de suero, antibiótico y analgésico) en la mano y en los pies. Y según cómo evolucionan se los van quitando. Primero la vía del pie y luego la de la mano.
Los manguitos los llevan aproximadamente un mes, y es el cirujano quien decide cuándo hay que quitárselos en una de las revisiones. Para ducharlos se les quita ese momento, se controla que no se lleven la mano a la boca y se le vuelven a poner. Ellos se adaptan. Somos más nosotros quienes padecemos por ellos, pero se pasa rápido.
Aquí os adjunto fotografías de la cuna que hay en La Fe, de Víctor al día siguiente de la operación, al segundo día tras la intervención con una vía en la mano y ya sin vías y jugando en la habitación.
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